
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
Hablamos en “La Otra Cara de África” del Premio Nobel de la Paz concedido este año a tres mujeres, dos de ellas africanas. La presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf y la abogada del mismo país, Leymah Gbowee, han sido designadas para representar la solidad de las mujeres africanas en su trabajo diario como artífices de paz.
La concesión del Premio Nobel de la Paz a dos africanas bien podría interpretarse como un premio colectivo a la mujer africana. A través de este premio se reconoce el gran esfuerzo que ellas vienen haciendo no sólo para el desarrollo de continente, sino como agentes de pacificación y reconciliación.