
Un informe del PNUD de 2020 señala que la pobreza se ceba en las mujeres, pero ¡las africanas no se rinden!: en Guinea-Bisáu muchas mujeres se ganan la vida separando la sal marina de la arena.
Desde "La Otra Cara de África" hablamos sobre la institución "Maïa" que ubicada en Bobo Dioulasso, Burkina Faso, trabaja por mejorar la calidad de vida de los niños y la mujer infectados de SIDA.
En Burkina Faso los niños y las mujeres son los segmentos de población que más sufren la miseria y, por tanto, son los grupos más expuestos al SIDA. En este contexto "Maïa" trabaja por mejorar la calidad de vidad de los niños y mujeres infectados de SIDA, la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, la escolarización de los jovenes y la planificación familiar.