
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
La lucha ente los Dassanech y los Turkana es constante, antes con lanzas y arcos, pero hoy van armados de kalashnikov. Luchan por controlar los pocos recursos de la región, agua, yerba y alimentos. Con ocasión de la fiesta de la paz y de la fertilidad, se dan encuentros de reconciliación con las tribus vecinas, pero de duración bastante breve.