
Ni el creciente número de animales salvajes, ni los cazadores, ni los turistas extranjeros y su experiencia de safari absolutamente única benefician a las comunidades locales del Parque Nacional (…)
La lucha ente los Dassanech y los Turkana es constante, antes con lanzas y arcos, pero hoy van armados de kalashnikov. Luchan por controlar los pocos recursos de la región, agua, yerba y alimentos. Con ocasión de la fiesta de la paz y de la fertilidad, se dan encuentros de reconciliación con las tribus vecinas, pero de duración bastante breve.