
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
El pasado 8 de diciembre Argelia realizó en fraternidad un oficio religioso en recuerdo, no sólo de los 19 religiosos asesinados por fundamentalistas islámicos, sino por las cerca de 150.000 personas que perdieron la vida víctimas de la sinrazón fundamentalista y religiosa.