
Salvar la vida silvestre del norte de Camerún: El norte de Camerún alberga una riqueza natural extraordinaria: elefantes que recorren sabanas arboladas, jirafas que se alimentan de acacias, leones (…)
Desde “La Otra Cara de África” deseamos denunciar que más de 18 millones de personas están sufriendo de hambruna en el Sahel, la región inmediata al sur del desierto del Sahara. El presidente de la República del Níger, Mamadú Issufu, ha declarado que “por primera vez nos hemos anticipado a la catástrofe y hemos prevenido los riesgos, organizando socorros, gracias a una concertación de los países de la región con la ayudad de la comunidad internacional… Ahora tenemos que actuar con rapidez, porque por un lado la escasez de lluvia en muchos lugares perjudicará las cosechas de 2012 y por otro lado los precios de los cereales se han disparado, lo que significa, que el 60% de la población, que vive por debajo del dintel de la pobreza, mal puede comprar los cereales, base de su alimentación, al doble del precio del año pasado.”
Cuando se escribe sobre África se relaciona sequía con hambruna, pero hay países que sufren sequías (desde el nuestro a Estados Unidos) y no padecen hambrunas. Como escribre Julio Martín-Sacristán en la “Bitácora africana” de la Fundación Sur: Se vuelve a hablar de hambre en África (este año las campañas se centran en el Sahel) y se hace, una vez más, acompañada de la coletilla típica del periodismo perezoso: “Causada por la sequía.” Repetir la misma cantinela inmuniza a la población y, por lo tanto, se intenta forzar el gesto solidario aumentando las campañas, que se hacen incesantes. Y así se vuelve a repetir lo de la escasez de lluvias, en lugar de señalar las verdaderas causas de las hambrunas: la abdicación de responsabilidad social por parte de los gobiernos e instituciones sociales y económicas.