
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
Cuando los yihadistas hacen la guerra a las escuelas: En Burkina Faso, Malí, Níger... Hay alrededor de 9.000 escuelas cerradas, con cerca de dos millones de niños que han abandonado su formación.