
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
La semilla de cola atrae cada vez más a las industrias farmacéutica, textil y alimentaria por su composición y virtudes: es un producto eufórico y afrodisíaco, supresor del apetito, un potente astringente, antioxidante y diurético.