
Un estudio reciente ha revelado que hasta una quinta parte de los medicamentos en África pueden ser falsificados o de calidad inferior, lo que representa una amenaza significativa para la salud (…)
“Las palabra duras no rompen los huesos” (Manemo makali hayavunji mifupa), pero hay mucho malos gobernantes en África, y en todo el mundo, que sienten terror a la libertad de expresión de los ciudadanos y entonces se dedican a romper los huesos de sus compatriotas. Sin la libertad la sociedad fracasa, se derrumba.
Muchos movimientos sociales en áfrica son jóvenes y están unidos por una palabra mágica, por un mantra que repiten una y otra vez: “Cambio”. Quieren que las cosas evolucionen, que haya mejoras en sus vidas y en las de los ciudadanos. Critican el despilfarro, la corrupción política, el paro estructural, la impunidad ante la justicia de los ciudadanos de primera frente a la represión o pobreza que golpea al común de los mortales, la mala atención sanitaria y la falta de oportunidades.