
En los últimos años, la región del Sahel en África Occidental se ha convertido en un foco de extremismo violento, siendo uno de los actores más letales Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin.
Inundaciones mortales: La temporada de lluvias fue especialmente mortífera en 2024. Desde Chad hasta Malí, pasando por Níger y Burkina Faso, varios millones de personas se vieron directamente afectadas.