
En "La Otra Cara de África" observamos como los gobiernos islámicos recién constituidos se han impuesto a sus rivales laicos en las elecciones posrevolucionarias. Pero estos nuevos gobiernos (…)
Decenas de miles de burros son sacrificados clandestinamente en varios países de África (Malí, Níger, Burkina Faso, Sudáfrica, Botsuana y Zimbabue) con el único objeto de conseguir la piel para ser exportada de forma masiva e ilegal al lejano Oriente debido a que es considerada la base de un remedio tradicional chino muy extendido en el país asiático.