
En “La Otra Cara de África” observamos con júbilo la concesión del premio Harabuntu 2012, Premio de los Portadores de esperanza y creadores de riqueza africanos, a la malgache Esther Vololona (…)
Decenas de miles de burros son sacrificados clandestinamente en varios países de África (Malí, Níger, Burkina Faso, Sudáfrica, Botsuana y Zimbabue) con el único objeto de conseguir la piel para ser exportada de forma masiva e ilegal al lejano Oriente debido a que es considerada la base de un remedio tradicional chino muy extendido en el país asiático.