
Los científicos avanzan que un mosquito invasor podría ser el causante de nuevos brotes de malaria en África: “Si estos mosquitos consiguieran instalarse en África, podría ser devastador”.
Decenas de miles de burros son sacrificados clandestinamente en varios países de África (Malí, Níger, Burkina Faso, Sudáfrica, Botsuana y Zimbabue) con el único objeto de conseguir la piel para ser exportada de forma masiva e ilegal al lejano Oriente debido a que es considerada la base de un remedio tradicional chino muy extendido en el país asiático.