
La pequeña ciudad de Epe alberga uno de los mercados de pescado más grandes y populares de Lagos, Nigeria, y casi todos los 300 comerciantes que allí operan, son mujeres.
Decenas de miles de burros son sacrificados clandestinamente en varios países de África (Malí, Níger, Burkina Faso, Sudáfrica, Botsuana y Zimbabue) con el único objeto de conseguir la piel para ser exportada de forma masiva e ilegal al lejano Oriente debido a que es considerada la base de un remedio tradicional chino muy extendido en el país asiático.