
“La democracia no es responsable de nuestra sumisión a potencias externas, de nuestras elecciones amañadas, de la falta de independencia de nuestra justicia, de la ausencia de separación de (…)
Lo que se necesita para conectar un continente: Conectar un continente no es solo cuestión de cables, carreteras o redes inalámbricas. Es una empresa ambiciosa que requiere combinar tecnología, voluntad política, cooperación económica y, sobre todo, una visión compartida.