
Las mujeres de la República Democrática del Congo (RDC) están acusando ante los tribunales a los agresores, y mediando en los conflictos locales, con la esperanza de poner fin a décadas de violencia.
Solidaridad con los congoleños desplazados por la guerrilla del M23 respaldada por Ruanda: las familias locales que acogen a los desplazados en sus casas ofrecen un “corazón de solidaridad”.