
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
La invasión de las langostas en diez países africanos pone en peligro las cosechas africanas y en riesgo la seguridad alimentaria de más de 30 millones de personas.