
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
Después de seis intentos, Wavel Ramkalawan, un sacerdote anglicano, se hizo con la presidencia de Seychelles a finales de 2020. La corrupción, el compromiso de aumentar el salario mínimo, la pandemia y las redes sociales han sido claves en su ascenso.