
Entre el centenar de grupos armados que causan estragos en África del Este, las Fuerzas Democráticas Aliadas figuran entre las más sanguinarias.
Después de seis intentos, Wavel Ramkalawan, un sacerdote anglicano, se hizo con la presidencia de Seychelles a finales de 2020. La corrupción, el compromiso de aumentar el salario mínimo, la pandemia y las redes sociales han sido claves en su ascenso.