
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
África podría convertirse en una superpotencia en energía renovable, si se mantiene a raya a los negacionistas del cambio climático y, entre ellos, a la Global Warming Policy Foundation.