
Thomas Lubanga ha sido reconocido por el Tribunal Penal Internacional de La Haya culpable de haber reclutado y utilizado niños soldados de menos de 15 años como tropa y de haberlos obligado a (…)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.