
Desde La Otra Cara de África observamos las denuncias contra la nueva Constitución egipcia que han realizado algunos patriarcas y obispos coptos católicos manifestando su profunda decepción, pues, (…)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.