
Desde “La Otra Cara de África” os hablamos de los cowboys de Kinshasa. Durante los años 50, en el extrarradio de Leopoldville, capital del Congo, la antigua colonia belga, bandas de jóvenes (…)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.