
En “La Otra Cara de África” cerramos el díptico sobre la situación de la pesca local en Senegal, que se ve en crisis y amenazada, según los pescadores, por los permisos negociados por su Gobierno (…)
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, violentas.