
En “La Otra Cara de África” analizamos la realidad de un gran número de familias del continente africano que cada día tienen más dificultades para abastecerse con los alimentos básicos para el día (…)
Desde “La Otra Cara de África” observamos cómo, debido a la influencia islamista, las mujeres han conseguido en Níger menos derechos que los logrados en los países vecinos, donde la influencia es menor. Pocas mujeres han alcanzado el nivel de educación necesario para acceder a puestos de responsabilidad en la administración o en empresas.
En Níger existen asociaciones de mujeres que trabajan en medio de grandes dificultades para que sus derechos sean reconocidos y para la supervivencia de sus familias. Un ejemplo es el de las humildes vendedoras de arena. La dignidad de este pequeño grupo merece ser reconocida.