
Me doy permiso para cometer errores, me doy permiso para rechazar a las personas que me tratan con poco respeto, me doy permiso para vivir sin angustia... lo dice Gabriel. Nos damos permiso y os (…)
Los cuentos de la adredista Laura son una expedición a la verdad, que diría Kafka. Pero la verdad de Laura no incluye al lobo en el cuento de Caperucita. O mejor, como dice Gabriel en el programa, el lobo de Caperucita, con Laura, es el hermano lobo. Para la escritora Laura, lo mismo que para la enfermera Laura o para la diversa funcional Laura, el mal no es humano. Por eso, porque el mal es inhumano, lo destierra de sus cuentos y de su memoria. Porque Laura tiene problemas de memoria: solo se acuerda hoy por hoy de sonreír, lo mismo en sus cuentos que en su silla de ruedas.