
La música de este Berimbau la pone Seydou Koné, más conocido como Alpha Blondy. Es de Costa de Marfil y su reggae le ha hecho muy popular en África occidental y en todo el mundo. Canta (…)

El ngoni es un instrumento musical característico de Malí. Es pequeño y tiene de tres, a cuatro, cinco y hasta siete cuerdas. Lo podemos describir como un compendio de guitarra, laúd y banjo. El conjunto de cuerdas de nylon proporciona registros más altos al ser percutidos con el dedo pulgar, como ocurre con el banjo. Banzumana Sissoko fue hasta 1987 su máximo exponente, lo covirtió en un símbolo de identidad nacional y sus interpretaciones en la radio nacional de Malí llegaban a paralizar el país. Bassekou Kouyate, nieto del admirado Jeli – apodo del BANZUMANA SISSOKO-, es uno de los representantes de la nueva generación que lo toca con gran virtuosismo y que además está desarrollando las posibilidades técnicas del instrumento. A ambos, músico e instrumento vamos a dedicar este Berimbau. Este tema precisamente se titula BASSEKU, como el compositor
BASSEKU KUYATÉ, el protagonista de este Berimbau, aprendió a tocar el ngoni con su padre MOUSTAPHÁ, que solía enseñar a grupos de chavales en su casa de Garana pues sólo los chicos aprenden a tocar el ngoni en Mali.
En 1985 Bassekou dio un concierto en el Buffet de la Gare, el legendario bar del hotel en la estación de ferrocarril de Bamako, donde la legendaria Rail Band solía entretener a los viajeros a su llegada desde Senegal (puede verse la estación y el hotel en la contraportada del segundo disco). Antes del concierto decidió añadir clavijas metálicas a su ngoni en las que pudiera enganchar una correa y sujetarlo como si fuera una guitarra eléctrica. Por la noche estaba tocando con la Rail Band, sentado al fondo del escenario como de costumbre, cuando de repente pasó delante y comenzó a tocar su ngoni de pie. Algunos creyeron que estaba loco, pero muchos intérpretes de ngoni pronto siguieron su ejemplo. Esto elevó la imagen del ngoni como instrumento que podía competir con guitarras modernas. En esa época también experimentó con diferentes formas de pulsar las cuerdas. Tradicionalmente, el intérprete de ngoni sólo usa un punteo descendente (lo que los intérpretes de banjo llaman “frailing”), pero Bassekou introdujo la técnica de pulsar hacia arriba también, lo que permitía una mayor versatilidad.
Después de acompañar a Ali Farka Toure en la grabación de su último disco y de su última gira –poco después, en 2006, falleció- BASSEKOU se decidió a formar su propia banda. Montó un cuarteto de ngonis, el Ngoni Ba, y grabó su primer disco. A partir de entonces no ha parado de tocar en festivales de world music por todo el mundo. Sus conciertos son auténticas celebraciones musicales y la energía que se desprende del escenario es muy parecida a la de un concierto de rock. Con el tiempo el cuarteto se ha transformado en septeto y junto a los cuatro ngonis diferentes, le acompañan dos percusionistas y su esposa Amy Sacko a la voz. Además ha conseguido que ese pequeño instrumento sea conocido por el gran público, dentro y fuera de Mali.