
El “síndrome de ser otro” no arreglará el mundo y, mucho menos, el maltratado cine, el arte más sublime creado por el ser humano, que vive sus momentos más bajos acorde con los momentos de crisis (…)

Tenían desde los tres a los dieciséis años y han desfilado en filas ordenadas a través de los mercados ambulantes, los pequeños y grandes templos hindúes y las callejuelas atestadas de motos y carros tirados por bicicletas...