
Qué mejor que cambiar el nombre de Oscar por el de “Duda”, más acorde con la trayectoria histórica que ha tenido a lo largo de estos 81 años los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias (…)

Mediante el principio de resonancia, el sonido puede ser utilizado para hacer que frecuencias inarmónicas del cuerpo vuelvan a sus vibraciones normales y saludables, alcanzando de esta forma la salud. Por el principio de resonancia tu cerebro entra en ondas alfa y zeta, y en esos momentos es cuando existe una mayor receptividad para la auto-curación.
A través del sonido se logran sorprendentes efectos terapéuticos en infinidad de enfermedades, como por ejemplo dolores y tensiones musculares, depresiones, estados de angustia y ansiedad, stress, hiperactividad, astenias, insomnio, nervios, eliminación de toxinas, bloqueos emocionales y energéticos, hiperactividad, tristeza, melancolía, ect, y, en general, una mejoría de todo tipo de dolencias físicas y psíquicas. También para dislexias, dificultades de aprendizaje y falta de concentración...