
El “síndrome de ser otro” no arreglará el mundo y, mucho menos, el maltratado cine, el arte más sublime creado por el ser humano, que vive sus momentos más bajos acorde con los momentos de crisis (…)

Mediante el principio de resonancia, el sonido puede ser utilizado para hacer que frecuencias inarmónicas del cuerpo vuelvan a sus vibraciones normales y saludables, alcanzando de esta forma la salud. Por el principio de resonancia tu cerebro entra en ondas alfa y zeta, y en esos momentos es cuando existe una mayor receptividad para la auto-curación.
A través del sonido se logran sorprendentes efectos terapéuticos en infinidad de enfermedades, como por ejemplo dolores y tensiones musculares, depresiones, estados de angustia y ansiedad, stress, hiperactividad, astenias, insomnio, nervios, eliminación de toxinas, bloqueos emocionales y energéticos, hiperactividad, tristeza, melancolía, ect, y, en general, una mejoría de todo tipo de dolencias físicas y psíquicas. También para dislexias, dificultades de aprendizaje y falta de concentración...