
"Es precisamente su experiencia anterior en los grupos armados lo que los convierte en reclutas valiosos y los pone en especial peligro", ha manifestado Andrew Philip, experto de Amnistía (…)

Mediante el principio de resonancia, el sonido puede ser utilizado para hacer que frecuencias inarmónicas del cuerpo vuelvan a sus vibraciones normales y saludables, alcanzando de esta forma la salud. Por el principio de resonancia tu cerebro entra en ondas alfa y zeta, y en esos momentos es cuando existe una mayor receptividad para la auto-curación.
A través del sonido se logran sorprendentes efectos terapéuticos en infinidad de enfermedades, como por ejemplo dolores y tensiones musculares, depresiones, estados de angustia y ansiedad, stress, hiperactividad, astenias, insomnio, nervios, eliminación de toxinas, bloqueos emocionales y energéticos, hiperactividad, tristeza, melancolía, ect, y, en general, una mejoría de todo tipo de dolencias físicas y psíquicas. También para dislexias, dificultades de aprendizaje y falta de concentración...