
Esta semana hablaremos de las preocupaciones de derechos humanos con motivo de la cumbre hispano-marroquí celebrada en Rabat, denunciaremos el clima de violencia urbana que se vive en Brasil, (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En Myanmar ha sido detenida la consejera de Estado, junto a otras personas, durante el golpe militar. En Rusia continúa la detención de manifestantes pacíficos que exigen la libertad del preso de conciencia Aleksei Navalny. Por otro lado, Amnistía Internacional ha publicado nuevos indicios de uso indebido de gas lacrimógeno por parte de la policía en varios países. Y terminaremos en Sudán del Sur, donde la vigilancia indebida que ejerce sin control el Servicio de Seguridad Nacional genera un clima de terror en el país.
Las detenciones y las violentas operaciones de dispersión en Moscú y otras ciudades han sido las últimas medidas represivas de las autoridades rusas contra las personas que —en su inmensa mayoría— se manifestaban pacíficamente exigiendo la libertad de Aleksei Navalny, figura de la oposición y preso de conciencia.
Es tal la cantidad de gente que han detenido las autoridades rusas en las últimas semanas, que en los centros de detención de Moscú ya no hay sitio y se recluye a los manifestantes pacíficos en centros de deportación. Activistas y manifestantes a quienes se ha detenido por participar pacíficamente en protestas son sin excepción presos y presas de conciencia y deben quedar en libertad de inmediato y sin condiciones.