
En el boletín de esta semana destacamos las siguientes noticias: En Argelia, las amenazas de reanudar las ejecuciones después de 30 años suponen un duro golpe para los derechos humanos. En Irán, (…)
España no debe repetir los errores de la crisis de 2008 con políticas de austeridad que arruinan vidas. Hablaremos también de las aplicaciones de rastreo de contactos en países como Bahréin, Kuwait y Noruega. Seguiremos con más tecnología porque Zoom no debe convertirse en un instrumento de censura al servicio de China. Y terminaremos en Filipinas, donde la sentencia condenatoria de dos periodistas debe anularse.
Un tribunal de Manila ha declarado culpables de “ciberdifamación” a la jefa de redacción de Rappler, Maria Ressa, y al ex periodista Reynaldo Santos por un artículo publicado en 2012. Estos dos periodistas y todo el equipo de Rappler al completo están siendo señalados por informar de manera crítica sobre el gobierno de Duterte, incluidas las violaciones de derechos humanos que siguen cometiéndose en Filipinas.
Las acusaciones contra ellos son políticas, el procesamiento se basó en motivos políticos y la sentencia no deja de ser política. Con este último ataque a los medios de comunicación independientes, el historial de derechos humanos de Filipinas continúa en caída libre. Ya es hora de que la ONU abra una investigación internacional urgente sobre la crisis de derechos humanos en el país.