
En el boletín de esta semana destacamos las siguientes noticias: En Argelia, las amenazas de reanudar las ejecuciones después de 30 años suponen un duro golpe para los derechos humanos. En Irán, (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En 2018 se redujeron de forma drástica las ejecuciones a nivel mundial. Además, en el 25 aniversario del genocidio de Ruanda veremos cómo el mundo no aprendido la lección de estos terribles hechos. Por otro lado, las investigaciones sobre los abusos letales de la policía en Túnez deben aportar la tan esperada justicia. Y terminaremos en Arabia Saudí, donde se ha producido una nueva oleada de detenciones y prohibiciones de viajar.
En 2018 las ejecuciones disminuyeron en casi un tercio en todo el mundo, alcanzando así la cifra más baja desde hacía, al menos, 10 años. Este drástico descenso demuestra que, incluso los países más insospechados, están empezando a cambiar sus prácticas y a darse cuenta de que la pena de muerte no es la solución.
Sin embargo, en algunos países las ejecuciones aumentaron, entre ellos Bielorrusia, Estados Unidos, Japón, Singapur y Sudán del Sur. Además, Tailandia reanudó las ejecuciones y Sri Lanka amenazó con hacerlo. Las estadísticas sobre las que se basa el último informe de la organización recogen las ejecuciones de las que se ha tenido noticia en todo el mundo, con la excepción de China, cuyas cifras —presumiblemente, varios miles— siguen clasificadas como secreto de Estado.