
En el boletín de esta semana destacamos las siguientes noticias: En Argelia, las amenazas de reanudar las ejecuciones después de 30 años suponen un duro golpe para los derechos humanos. En Irán, (…)
Esta semana queremos condenar el asesinato de Benazhir Butto en Pakistan, y deseamos mostrar nuestra preocupación por los altos grados de violencia que se están produciendo en Kenia, durante las protestas por el presunto fraude electoral en las recientes elecciones generales celebradas en este país.
Decenas de muertos en protestas en Kenia
Empezamos en Kenia, donde Amnistía Internacional está alarmada por los informes que indican que decenas de personas han muerto en distintas partes de Kenia, muchas de ellas por balas de la policía, durante las protestas por el presunto fraude en las elecciones generales. Las protestas estallaron tras el anuncio oficial, realizado el 30 de diciembre, de que el presidente Mwai Kibaki había ganado por un estrecho margen al candidato presidencial de la oposición Raila Odinga.
Amnistía Internacional pide al gobierno de Kenia que abra una investigación independiente e imparcial sobre los homicidios perpetrados en los que han muerto, hasta cientos de personas según las fuentes, entre ellas 30 mujeres y niños quemadas cuando estaban en el interior de una iglesia.
Amnistía Internacional insta al gobierno a respetar y proteger los derechos humanos fundamentales en el periodo posterior a las controvertidas elecciones presidenciales, lo que incluye el derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica, garantizado tanto por la Constitución de Kenia como por los tratados de derechos humanos internacionales en los que Kenia es parte.
Amnistía Internacional pide asimismo a las autoridades de Kenia y a los partidos políticos que tomen medidas para impedir nuevos actos de violencia y así garantizar el respeto y la protección efectivos de los derechos humanos.
Asesinato de Benazir Bhutto
Y terminamos condenando enérgicamente, el asesinato, el pasado 27 de diciembre, de la ex primera ministra de Pakistán y presidenta del Partido Popular de Pakistán, Benazir Bhutto, y de 15 trabajadores de su Partido.
Para Amnistía Internacional, este tipo de atentados nunca pueden justificarse. Vulneran el derecho internacional y las normas de conducta democrática.
Benazir Bhutto falleció tras recibir disparos en el cuello y en el pecho, poco después de participar en un mitin electoral. Según los informes, el agresor se suicidó después haciendo estallar un explosivo.
Amnistía Internacional ha pedido pide al presidente Musharraf –y a las fuerzas de seguridad– que se haga respetar el Estado de derecho. No se debe permitir que el asesinato de Benazir Bhutto se convierta en un revés para la democracia de este país, o que incluso desemboque en una mayor represión de las libertades civiles de los pakistaníes.