Esta semana abordamos si China está tomando medidas efectivas para respetar los derechos humanos de cara a la olimpiadas de Pekín, analizamos cómo se enfrentan las mujeres a situaciones de violencia familiar en Georgia, nos detenemos en los últimos acontecimientos políticos de Hungría y Tailandia, y acabamos hablando de Nelson Mandela, a quien Amnistía Internacional ha concedido el premio “embajador de conciencia”.

29 de septiembre de 2006
| Producción: URCM
| Duración: 06:18

Derechos humanos en China de cara a la celebración de los JJ.OO.

Empezamos en China, a cerca de dos años del inicio de los Juegos Olímpicos de 2008, el gobierno chino tiene que darse prisa si, como prometió al Comité Olímpico Internacional, quiere mejorar la situación de los derechos humanos antes de que den comienzo los Juegos.

Amnistía Internacional reconoce que ha habido progresos en la reforma del sistema de pena de muerte, pero en otras áreas esenciales de derechos humanos, la trayectoria del gobierno chino ha empeorado. Se hostiga y encarcela a los activistas de derechos humanos, incluidos los que trabajan con personas desalojadas por la fuerza de edificios situados en zonas donde se va a levantar la infraestructura olímpica. Asimismo, se ejecuta a millares de personas tras juicios injustos. Durante el año pasado se llevó a cabo una renovada campaña de represión de los periodistas y los usuarios de Internet.

Amnistía Internacional ha enviado sus conclusiones al Comité Olímpico Internacional, que ha manifestado que tomará medidas si los compromisos de China en materia de derechos humanos no se cumplen en la práctica.

Violencia machista en Georgia

Nos trasladamos hasta Georgia, donde decenas de miles de mujeres son golpeadas, sometidas a palizas, violadas y en algunos casos incluso asesinadas por sus esposos o compañeros. En un nuevo informe presentado por Amnistía Internacional se denuncia la falta de voluntad del gobierno de proteger a las mujeres, de no tratar adecuadamente las denuncias y de no iniciar procesamientos penales.

Un porcentaje muy reducido de mujeres busca ayuda y justicia frente a la violencia. Las denuncias a la policía quedan en ocasiones sin respuesta, y a menudo vienen seguidas de más palizas. La policía y el personal médico carecen de la formación necesaria para identificar, registrar adecuadamente y tratar la violencia en el ámbito familiar. La legislación nacional presenta además graves obstáculos. Si una mujer sufre lesiones graves, el Estado está obligado a abrir una causa penal, sin embargo, en el caso de delitos tales como palizas, el Estado no inicia procesamientos. Por ello Amnistía Internacional pide a las autoridades que apliquen de forma urgente y efectiva la legislación promulgada recientemente, y se tomen medidas para proteger a las mujeres.

Violencia policial en Hungría

Cambiamos de asunto y nos vamos a Hungría, Amnistía Internacional considera motivo de preocupación los informes según los cuales agentes de policía puede haber usado fuerza excesiva durante las manifestaciones que degeneraron en violencia en la capital de Hungría, Budapest, la pasada semana. La organización ha instado a las autoridades húngaras a que garanticen que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley respetan en todo momento que los principios de necesidad y proporcionalidad de la fuerza. Y que se investiguen cualquier tipo de abusos que se hayan podido cometer por parte de éstos. Las manifestaciones comenzaron el 17 de septiembre de 2006 tras revelarse que el primer ministro de Hungría, FE-RENC GYURC-SANY, había admitido durante un discurso ante parlamentarios de su partido que mintió al electorado húngaro sobre la situación económica del país.

Golpe de Estado en Tailandia

Y en Tailandia, tras un golpe de Estado militar y la declaración de la ley marcial, Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades militares que cumplan las obligaciones contraídas por Tailandia en virtud de las leyes internacionales de derechos humanos. La organización ha expresado especial preocupación por la anulación de la Constitución, la prohibición de reuniones políticas, el anuncio de imposiciones sobre la publicación de noticias en Internet y las detenciones de políticos.
Amnistía Internacional recuerda que nadie debe ser castigado por el ejercicio pacífico de los derechos a la libertad de expresión, de asociación y de reunión. Además, toda persona detenida bajo custodia militar debe ser acusada formalmente de un delito común reconocible en un plazo razonable, o de lo contrario puesta en libertad.

Premio "Embajador de Conciencia" para Nelson Mandela

Y terminamos hablando de Nelson Mandela, Amnistía Internacional le ha concedido el Premio “Embajador de Conciencia” de 2006, un premio que quiere reconocer el liderazgo y el testimonio individual y excepcional en la lucha por la protección y promoción de los derechos humanos. Para la organización, el conmovedor ejemplo de Nelson Mandela y su liderazgo personal y político desde que salió de prisión en febrero de 1990 son una inspiración para millones de personas de todo el mundo.
Recientemente, su defensa directa de los millones de personas afectadas por el VIH/sida -sobre todo en el África subsahariana- y su insistencia en que el VIH/sida es una cuestión de derechos humanos, ha garantizado que el sufrimiento de todas estas personas siga siendo una preocupación global urgente.

En Amnistía Internacional trabajamos en todo el mundo para luchar contra los abusos de los derechos humanos y para cambiar las leyes que en algunas ocasiones tratan de legitimarlos. Somos un (...)
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