
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Las personas refugiadas y solicitantes de asilo afganas en Pakistán sufren acoso, detenciones arbitrarias y reclusión. En Filipinas, los pueblos indígenas y las comunidades rurales están siendo sometidos a numerosos abusos contra los derechos humanos en el contexto de la rápida expansión de la extracción de níquel. Además, en Camerún las autoridades deben poner fin al acoso a la defensora de derechos humanos Alice Nkom. Y terminaremos en Georgia, donde las autoridades utilizan nuevas leyes draconianas para reprimir la disidencia.
Esta abogada y presidenta de la Red de defensores de los derechos humanos en África central ha sido citada para comparecer ante la gendarmería nacional después de que rompiera el precinto de las puertas del edificio de esta asociación.
En diciembre de 2024, las autoridades suspendieron a cuatro organizaciones, entre ellas esta Red, alegando “financiación ilícita”, “falta de autorización” y “actividades susceptibles de intentar contra la integración del sistema financiero nacional”. Las autoridades deben poner fin a la suspensión de las organizaciones afectadas, restablecer su estatus y permitirles llevar a cabo sus actividades sin interferencias arbitrarias.