
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Las personas refugiadas y solicitantes de asilo afganas en Pakistán sufren acoso, detenciones arbitrarias y reclusión. En Filipinas, los pueblos indígenas y las comunidades rurales están siendo sometidos a numerosos abusos contra los derechos humanos en el contexto de la rápida expansión de la extracción de níquel. Además, en Camerún las autoridades deben poner fin al acoso a la defensora de derechos humanos Alice Nkom. Y terminaremos en Georgia, donde las autoridades utilizan nuevas leyes draconianas para reprimir la disidencia.
Un informe de Amnistía Internacional documenta deficiencias a la hora de consultar adecuadamente a las comunidades locales y obtener el consentimiento de los pueblos indígenas sobre unos proyectos de extracción de níquel.
Además, estos proyectos han dejado tras de sí deforestación, contaminación por metales y problemas de salud en las provincias de Zambales y Palawan. Es muy probable que el níquel extraído de estos emplazamientos esté entrando en las cadenas de suministro de importantes empresas de vehículos eléctricos.