
En este segundo programa de Cerrando Heridas contamos con la presencia de Arturo Peinado, miembro de la directiva de la federación de Foros por la Memoria. Nos habla del inminente congreso sobre (…)
Entre los años 1938 y 1945 unos 7.000 refugiados republicanos fueron víctimas del Holocausto nazi y la mayoría de ellos fallecieron entre los muros del campo de concentración de Mauthausen. Alrededor de 1.100 de las víctimas fueron andaluces.
Hasta los años 70, Alemania no asumió su responsabilidad e indemnizó a las familias de las víctimas.
El Gobierno francés, en el año 2000, reconoció el derecho a una indemnización a los huérfanos cuyos padres fueron víctimas de persecuciones antisemitas y racistas durante la II Guerra Mundial.
En julio del 2004, un decreto reconoció que los descendientes de los españoles que fueron capturados en Francia y que fallecieron en Mauthausen también tenían derecho a la compensación. El Gobierno galo se hacía así responsable de las deportaciones de los republicanos españoles que, tras la Guerra Civil, se habían refugiado en suelo francés y que incluso lucharon en las filas de la resistencia contra las fuerzas de Hitler. Recordemos que cuando estas tropas cayeron, los franceses abandonaron a su suerte a los españoles expatriados en su territorio.
La labor de la investigadora sevillana Pilar Pardo ha sido vital para que muchos descendientes hayan podido verse beneficiados. Gracias a su labor constante desde el año 2008 ha ido buscando uno a uno a los hijos de los fallecidos y les ha ayudado a tramitar su indemnización. 18 de estas personas son hijos de deportados andaluces.
