
La juventud africana es una bomba que hay que desactivar antes de que explote. El 64 % de los jóvenes cree que para lograr cambios son necesarias acciones de protesta no pacíficas, es decir, (…)
El cantante Bombino habla sobre la necesidad de posicionarse con la música para conseguir justicia para el pueblo tuareg: “Nuestras guitarras y nuestra voz son consideradas armas revolucionarias”.