
Desde “La Otra de África” observamos como el signo de los tiempos substituye las tradiciones por otros acontecimientos que deberán dejar pasar el tiempo para, tal vez, adquirir algún día el mismo (…)
El cantante Bombino habla sobre la necesidad de posicionarse con la música para conseguir justicia para el pueblo tuareg: “Nuestras guitarras y nuestra voz son consideradas armas revolucionarias”.