
"La tarea de los intelectuales sólo se vuelve honrosa cuando comunican sus conocimientos a los demás", así se expresaba kant en I Lecciones de ética. El área de la filosofía aplicada, un reciente (…)
La actividad política está supuestamente presente en nuestra experiencia vital, así lo expresan al menos múltiples personas, entidades públicas y privadas y hasta es garante de la misma la legislación vigente. ¿Es cierto ese activismo por mejorar la calidad de vida de los seres humanos? ¿Se debe considerar lo público como necesariamente perteneciente a lo colectivo y comunitario? ¿Qué poder decisorio tiene la ciudadanía cuando sus representantes políticos conculcan sus derechos patrimoniales? Preguntas y más interrogantes en cualquier asunto que se trate desde la Filosofía, esa área del conocimiento que nos hace más libres, conscientes de nuestra realidad y con capacidad para generar compromisos de cambios externos y personales. José Saramago, el lúcido y comprometido escritor portugués, quizás no habría que someterlo al reduccionismo geográfico del origen, para destacar en él su universalismo humanista y su ancianidad ejemplar, a sus 84 años sentencia y agita la pasividad generalizada con frases como la siguiente: "el engaño es el rey de la tierra, hay que hacer algo, despreciar a quienes nos gobiernan y nos engañan todos los días".
El sometimiento de la democracia por intereses ajenos a lo público y social, mediatizada por las empresas privadas de comunicación y las directrices de los partidos políticos hegemónicos, conforman un mundo globalizado en el que el libre mercado, la globalización económica y los objetivos de las multinacionales promocionan un ser humano alienado, depredador de la vida, de los recursos naturales, y de los valores que lo dignifican como persona. Enrique Tébar
En el espacio Filosofía Desde los Trópicos, nuestros profesor@s de Filosofía, Sergio Navarro, Oscar Fernández y Alicia Trussi, nos invitan en el presente audio no solamente a escucharlos, si no a dialogar con ell@s sobre un tema muy actual y global: "De lo público a lo privado. El caso argentino". Su responsabilidad como profesor@s, y algun@ como progenitor/a, les obliga a estimular el debate interno y público por ser miembros de una comunidad necesitada de intelectuales que promocionen el cuestionamiento de lo público y privado; en definitiva, el grado de calidad de la democracia actual. E. T.
