
Si en el siglo XIX, el trabajo y la productividad del imperio británico primaban sobre las necesidades de los pequeños, en el XXI, el consumismo y el competitivismo de la vida moderna son (…)
En este nuevo Siglo XXI, la información que llega a nosotros, en muchos casos es, sin lugar a dudas un tanto complicada de aceptar, puesto que son ideas nuevas, extrañas, para nosotros, y es bueno mencionar que la historia humana ha demostrado que cuando no se tiene el conocimiento de algo, sea lo que sea, al inicio se le teme. Se marca con la vara de lo “demoniaco”, de lo “impío” y por tanto es visto con malos ojos...