
Venezuela se arriesga a afrontar una de las peores amenazas al estado de derecho de las últimas décadas, si las diversas fuerzas políticas no se comprometen a respetar los derechos humanos (…)
Todos somos candidatos a cualquier tipo de sectas sean religiosas, políticas, mafiosas, económicas o grupos de presión; pero hay que distinguir las peligrosas de las no peligrosas...