
Si en el siglo XIX, el trabajo y la productividad del imperio británico primaban sobre las necesidades de los pequeños, en el XXI, el consumismo y el competitivismo de la vida moderna son (…)
En España se mezclan tiempos y épocas, se atribuyen a las sociedades del pasado actitudes, creencias y valores del presente o se utiliza la memoria histórica como un instrumento de deslegitimación del adversario político...
Han pasado más de 75 años, pero la Segunda República sigue siendo algo más que una triste, vieja y apasionante historia. Que el presidente Zapatero haya dicho que en España los demócratas son hijos de la Segunda República y que quien niega esto es porque no tiene detrás tradición democrática alguna resulta ya de por sí esclarecedor. El debate político sobre la Guerra Civil, que ya es historia, o debería serlo, está abierto desde que en los últimos años se comenzaran a exhumar cadáveres en fosas comunes, buscando republicanos paseados, y poniendo los muertos de un bando sobre la mesa...