
Esta semana, en nuestro boletín informativo, hablaremos de informe anual de Amnistía Internacional de 2024 que advierte de una crisis global de derechos humanos ante el “efecto Trump”, ya que (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: Rusia silencia a periodistas y personal observador independiente para reprimir la información sobre protestas. Seguiremos hablando del Mundial de Qatar, donde la FIFA amenaza con sancionar a jugadores en lugar de defender la importancia de los derechos humanos y la igualdad. Nos fijaremos también en la COP27, donde no ha habido un compromiso para eliminar gradualmente todos los combustibles fósiles, incluidos el petróleo y el gas fósil. Y terminaremos en Ecuador, que se ha sumado a la tendencia de otros países de la región de desproteger a las mujeres venezolanas sobrevivientes de violencia de género refugiadas en el país.
Las amenazas de sancionar a los jugadores que planeaban lucir los brazaletes “One Love” para mostrar su apoyo a la comunidad LGBTI son el ejemplo más reciente de que la FIFA no respeta plenamente sus propios valores y obligaciones. El deporte no sucede fuera de la realidad, y estas son cuestiones sobre las cuales la FIFA debería dar ejemplo, no ejercer la represión.
Desde Amnistía Internacional aplaudimos la valentía de los jugadores y equipos que han alzado la voz sobre los derechos humanos y esperamos que sigan haciéndolo. Aficionados, jugadores y asociaciones de fútbol pueden ser un vehículo para promover los derechos humanos, y la FIFA debe hacer caso a estos llamamientos cuanto antes.