
La realidad se ha impuesto y el dinero -ese objeto de deseo que en cantidades abundantes siempre circula por manos de unos pocos, como sucede con los billetes de 500 euros- ha estrechado sus lazos (…)
Que el cine, que para mí seguirá siendo siempre un arte, aunque haga mejores o peores productos cinematográficos, como pasa con la literatura, el teatro, la música, las artes plásticas y el largo etcétera que configura la dimensión artística y creativa del ser humano, deba vivir de esos premios y de ese marketing (mercadotecnia, please) es la más absoluta demostración de que vivimos el peor de los siglos, la etapa más negra de la historia de la humanidad, aunque quieran envolvernos el desastre en un bonito papel de libertad, igualdad y democracia.
CIEN DE CINE nº 500.- FUNDIDO EN NEGRO.- Voz: Joan BCN