
El problema de la información es quién paga al informador, quién se ve obligado a servir a su amo y señor...
¿Por qué no esperar que los dirigentes de la SGAE se den cuenta de sus despropósitos y sepan vivir con austeridad y recogimiento?
Son infinitos y, sobre todo, muy personales, los ¿por qué no? por eso, amigos lectores os dejo a vosotros vuestro particular ¿por qué no?
Que la fuerza os acompañe...
CIEN DE CINE nº 496.- FUNDIDO EN NEGRO.- Voz: Joan BCN