
Esta semana hablamos sobre el Comercio de Armas y sus consecuencias, sobre racismo y xenofobia en Rusia y sobre las elecciones para elegir a las personas integrantes del Consejo de Derechos (…)
Esta semana nos detendremos en los siguientes temas: Estaremos pendientes del conflicto en Ucrania, denunciando los ataques indiscriminados por parte del ejército ruso y cómo el Kremlin censura medios de comunicación y dispersa a manifestantes en Rusia que se oponen a la invasión de Ucrania. Hablaremos también del gesto del campeón olímpico Nils van der Poel al donar su medalla de oro de Pekín 2022 en protesta por las violaciones de derechos humanos cometidas en China. Y terminaremos con la reconstrucción de cómo las fuerzas de seguridad atacaron intencionadamente a manifestantes pacíficos en Cali, Colombia.
Estos ataques violan el derecho internacional humanitario y pueden constituir crímenes de guerra. La invasión rusa de Ucrania se ha caracterizado por los ataques indiscriminados en zonas civiles y los bombardeos contra objetos protegidos tales como hospitales. Además, Amnistía Internacional ha confirmado que un cohete Uragan de 220 mm dejó caer municiones de racimo sobre el centro preescolar y jardín de infancia Sonechko, en la localidad de Ojtirka, donde residentes locales buscaban refugio frente a los combates. El ataque puede constituir un crimen de guerra.
Las tropas rusas deben dejar inmediatamente de lanzar ataques indiscriminados contrarios a las leyes de la guerra. El constante uso de misiles balísticos y otras armas explosivas de poca precisión que causan muertes y heridas de civiles es inexcusable.