
Esta semana en nuestro boletín informativo, nos detendremos en India, donde se cumplen 30 años del desastre de Bhopal en el que se calcula que unas 22.000 personas murieron tras una fuga de gas. (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: Rusia ha cerrado la Oficina de Amnistía Internacional en Moscú. Hablaremos también de nuevos indicios de abusos en Polonia a personas solicitantes de asilo. Además, el boicot contra los tribunales israelíes por parte de personas palestinas en detención administrativa dura ya 100 días. En Irán las autoridades penitenciarias están dejando morir a personas presas enfermas por la negación letal de atención médica. Y terminaremos con la situación del periodista Pablo González, detenido en Polonia desde el 28 de febrero.
Amnistía Internacional exige que se respete su derecho a un proceso justo y con las debidas garantías, permitiéndole el acceso a un abogado de su libre elección y a comunicarse con su familia. El periodista no tuvo asistencia letrada de oficio hasta 16 días después de su detención.
Pablo González se encontraba en Polonia, procedente de Ucrania, donde estaba realizando su labor como periodista, cubriendo el conflicto en este país para varios medios de comunicación españoles. Las autoridades polacas acusan al periodista de un delito de espionaje y han decretado que permanezca en prisión hasta al menos el 29 de mayo, sin posibilidad de comunicación con su familia o con el abogado que libremente han elegido para que le defienda.